Cómo amueblar un dormitorio juvenil

Infantil y juvenil26/08/20264 min de lectura
Cómo amueblar un dormitorio juvenil

Hay un momento en el que te das cuenta de que la habitación infantil ya no vale. Empiezan a faltar cajones, el escritorio se queda pequeño, los juguetes tienen que dejar sitio a los libros, ropa, ordenador, material deportivo... y esa habitación que hace unos años era suficiente, ahora empieza a quedarse corta. En septiembre, con la vuelta al cole y a las rutinas, esto suele hacerse más evidente.

Si estás pensando en amueblar un dormitorio juvenil, antes de empezar a mirar muebles merece la pena hacerse algunas preguntas. No solo para aprovechar mejor el espacio, sino para evitar comprar algo que dentro de dos años ya no te sirva.

¿Qué muebles necesitas realmente en un dormitorio juvenil?

Una cama cómoda, espacio para guardar y una zona adecuada para estudiar son los tres puntos de partida. A partir de ahí, depende de cada habitación y, sobre todo, de quien vaya a utilizarla. No des por hecho que necesitas cama, mesilla, cómoda, armario, escritorio y estantería porque sea lo habitual. En un dormitorio pequeño, intentar meterlo todo puede ser precisamente lo que haga que deje de funcionar. 

Antes de comprar, piensa: ¿qué hace aquí además de dormir?, ¿estudia todos los días?, ¿necesita guardar mucha ropa?, ¿recibe amigos?, ¿qué es lo que siempre acaba desordenado?

¿Cómo elegir la cama sin perder demasiado espacio?

Empieza con el metro, no con el catálogo. No basta con saber que una cama cabe. Hay que comprobar cuánto espacio queda alrededor, si se puede abrir bien el armario o los cajones y si permite moverse cómodamente por la habitación.

Si eliges una cama nido o compacta, mide también el espacio que ocupará cuando esté completamente abierta. Parece evidente, pero muchas veces no tenemos esto en cuenta.

Cuando los metros escasean, una cama con cajones o almacenaje inferior puede ser una buena forma de ganar capacidad sin añadir otra cómoda o un mueble auxiliar.

¿Dónde debería estar la zona de estudio?

Siempre que la habitación lo permita, busca una zona con buena luz natural y evita los reflejos directos sobre la pantalla.

Además, también hay que tener en cuenta si hay enchufes cerca, si cabe una lámpara, si tiene espacio para dejar libros además del ordenador o si puede echar la silla hacia atrás sin chocar con la cama.

Este último punto se olvida bastante. Hay que contar también con el espacio que se necesita para sentarse, levantarse y moverse.

¿Cuánto espacio de almacenaje hace falta?

Si estás amueblando pensando en varios años, probablemente algo más del que necesita ahora. Con la adolescencia aumentan la ropa, los libros, el material escolar y muchas otras cosas que necesitan un sitio. Y cuando no lo tienen, suelen acabar encima de la silla, del escritorio o directamente por el suelo.

Cajones bajo la cama, armarios bien distribuidos, estantes o muebles que aprovechen la altura puedes resultar más útiles que llenar la habitación de pequeñas piezas de almacenaje. 

¿Qué conviene medir antes de comprar los muebles?

No solo el ancho y el largo de la habitación. Anota también donde están las puertas, ventanas, radiadores, enchufes, e interruptores. Comprueba hacia dónde abre cada puerta y mide las zonas de paseo.

Y antes de comprar muebles grandes, hay otra medida que puede ahorrarte un buen problema: el recorrido hasta la habitación. Puerta de entrada, pasillos, escaleras y cualquier giro estrecho por el que tenga que pasar el mueble.

En Tifón Muebles puedes encontrar dormitorios juveniles, camas, escritorios y soluciones de almacenaje para adaptar la habitación al espacio disponible y a lo que realmente necesitas.

Elegir bien también es una forma de ahorrar.